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Velatorio

Por suerte, no me ha tocado asistir a muchos funerales en mi vida. El primero del que tengo recuerdo es el de un amigo de la adolescencia que se nos fué una noche y me costó horrores entender que no iba a volver a estar más mañanas sentado dos pupitres más allá. Ese año dejé de ser el que era, sin duda alguna, creo que la mayoría de aquella clase cambiamos para siempre.

Unos años después, me tocó perder a otra gran amistad que si bien últimamente no estaba tanto a mi lado, odié tener que despedirle, tanto, que fui incapaz de ir al funeral. Todavía hoy me arrepiento de no haber estado allí. Molesta el corazón a veces cuando uno se acuerda de días grises como aquél en que no se supo estar a la altura.

No recuerdo demasiado a los padres de mi madre, pero si a los de mi padre. Adoraba a mis abuelos; me gustaba ir a dormir a su casa y verles pelear a la manera esa de los abuelos, exagerando todo por las mayores tonterías: que si el café quema, que si la tele está muy alta… ahora sé que lo hacían para que me riese todavía más y ver de parte de quién me ponía. Sufrí mucho cuando se fueron y todavía hoy me descubro hablándole de ellos a quien vela mis sueños cuando las noches clarean.

El miércoles pasado se murió el padre de una de las personas más importantes de mi vida y tuve el gran privilegio de asistir a su funeral en un templo de algún lugar al noroeste de Tokyo.

Callando los tiriteos del shock inicial después del obligado pésame, me di cuenta de que no sabía prácticamente nada de la costumbre japonesa al respecto y pedí ayuda, una vez más, a quien sustenta la decisión de seguir aquí un tiempo más. Por razones que no contaré, ella lo tenía bastante claro: camisa blanca, traje, corbata y zapatos negros, un sobre especial con 20.000 yenes y mi nombre y dirección para entregar a la familia. Nada en concreto que decir más allá de lo que dicten los latidos mientras se sepa estar al lado en todo momento. El silencio es igual de bienvenido.

El viernes fue el velatorio en una sala del templo, de siete a nueve y media de la tarde. Me las ingenié para salir antes del trabajo con el traje ya puesto, y llegué sobre las ocho donde ya me estaban esperando desde hacía un rato. Sólo había familiares, unas veinte personas tirando por lo alto, y yo. Se sorprendieron la mayoría y ella les explicó nuestra amistad de tal manera que sólo alguien sin alma pudiese haber desaprobado mi presencia allí, yo contuve las lágrimas porque habría sido descortés que brotasen por mi en lugar de por el difunto.

Era una sala amplia dentro de un edificio adyacente al templo. Muchas mesas alineadas formaban una sola de unos cinco metros de largo repleta de platos de comida muy japonesa: una bandeja de sushi aquí, otra de sashimi allí, tempura y encurtidos entre innumerables pequeños platos para la salsa de soja. Las cantidades eran visiblemente abundantes para el número de personas allí presente. Tampoco faltaban las botellas de cerveza, con y sin alcohol, y de té verde y ulon.

El ataúd, de color blanco, estaba colocado perpendicular a la mesa con los pies hacia la derecha y dos pequeñas pestañas en la parte izquierda que permitían ver la faz del difunto sin necesidad de abrir la tapa. La pared más cercana, que era la del fondo, estaba totalmente cubierta de flores y en la parte superior, a modo de altar, había una foto del hombre presidiendo la estancia. Si bien la calidad de la foto no era buena, era, sin duda, una buena foto, de esas que te arrebatan una pequeña mueca amagando una sonrisa a pesar de las circunstancias.

A la izquierda del ataúd una mesa supletoria sujetaba un cuenco lleno de arroz con dos palillos hincados y un paquete de fideos soba. La mesa principal, con dos velas a cada lado, estaba situada en el centro separando el altar de la hilera de mesas de los invitados. Un gran recipiente con cenizas contenía incienso consumiéndose que iba siendo reemplazado a medida que más personas se acercaban a presentar sus respetos. Cogían una barra, la prendían con una de las velas y después de clavarla en la ceniza, rezaban en silencio juntando las dos manos durante no más de tres o cuatro segundos.

«Ven a ver a mi papá» me dijeron. Me acerqué al ataúd y vi a un hombre muy mayor con los ojos tan cerrados como mi brío en esos momentos. No me extrañó ver que llevaba el gorro de lana con el que se resguardaba del aire acondicionado del hospital y que era ya parte de él por siempre jamás. Dentro del cóctel de sensaciones que le instigan a uno cuando ve a una persona muerta, tengo que decir que sentí algo parecido a paz. Si, inspiraba paz sin duda alguna, más que tristeza.

Tan abrumado estaba que olvidé saludar al resto de familiares conocidos, que sólo eran tres, y así lo hice a mi manera, dando abrazos y besos sin querer acordarme de más protocolos que los que se sinceraban desde mi pecho. Dos de tres lloraron, yo no confesé ni una lágrima.

Por más que quisiese mantenerme serio, el ambiente no lo era. Allí se comía y se bebía mientras conversaciones se turnaban para alzarse unas sobre otras en ambos lados de la mesa. Apuré dos o tres vasos de cerveza entretanto me aferraba a mis escasos conocimientos de keigo tratando de contestar preguntas sobre mi vida tan lejos de los míos. La compostura se mantuvo sola a pesar del alcohol, y sólo se achicó en dos o tres ocasiones en que el sonido de sollozos ajenos se me quiso contagiar.

Entonces la hija del señor de la foto de cara amable habló para todos. Brindamos por él con un 献杯, kenpai, en oposición al kanpai de las celebraciones, y empezó a hablar sobre su padre. Fue un discurso largo del que entendí mucho más de lo esperado. Habló de su infancia, de la manera de ser de aquel hombre que prefería hacer a decir, pero que cuando hablaba se hacía escuchar. Rara vez escuché palabra alguna de su boca, aunque esto tenía más que ver con la fatiga de su edad que con personalidades y maneras. Mi mente viajó por el primer año en que vine a este país con la vida rota y como este señor, de rebote, tuvo tanto que ver en que se me volviese a aliñar de alegría.

Ella, finalmente, repasó sus dos o tres últimos años, sus últimos días y horas y nos agradeció a todos nuestra presencia con una reverencia que secundamos desde nuestros asientos. No perdió su risueña sonrisa en ningún momento, si acaso uno o dos tonos menos de brillo apenas.

Mas por no saber que hacer que por cualquier otro motivo, me quedé hasta el final mientras el resto se iban marchando hasta que nos quedamos los familiares directos y yo. Insisto en que fue todo un honor, y más todavía cuando esa misma noche fui invitado al funeral del día siguiente desde la ceremonia por la mañana hasta el crematorio.

Camino de mis sueños, peregriné entre andenes con una camisa blanca, una corbata negra y un alma a pleno fuelle henchida de sentir.

La clase de Paella

Mientras unos andan recomendando que la peña no venga a Japón que hay radiación hasta en la miso, nosotros aquí seguimos pasando un verano atamagantemente chulo ajenos al proceso de transformación en hombres binárdicos (según algunos, cuatrinárdicos desde hace un mes ya).

Ayer sin ir más lejos estuvimos en el rocódromo donde un tío raro nos sacó fotos porque andan buscando modelos para ropa deportiva, no os digo más en las que estamos metidos. Bueno si, diré que para celebrar que a pocas a pocas nos vamos puliendo todas las rutas rocodrómiles, nos fuimos a ponernos hasta el jarenore de carne al izakaya de siempre. EdanoBeef la llaman ya. The man, the legend.

Total, a lo que iba, que si sigo por aquí no voy por allá. El sábado, como estaba anunciado desde tiempos facebookriales, tuvo lugar el primer seminario gastronómico internacional intercultural interparedes:

¡¡ La paella del tío Txiki !!
:cocinicas:

Pero empecemos por el empiece para que dure más el post antes de que finalice por el final. El viernes por la noche me casqué tres tortillacas de patata como tres soles. Gracias a los callos que me han salido por ir al rocoplace, pelar tantas patatas no supuso ningún reto en absoluto.

El sábado por la mañana salí de casa cargado con cuatro botellas de vino, tres tortillas, un plato lleno de pintxos del libro del Arguiñano y una paellera a la espalda que parecía el duende tortuga en Benidorm. Fiel al espíritu Tosca, al salir del tren se rompió una de las bolsas de papel y la mitad de los pintxos se esparcieron por el suelo montando un cristo del copón, del copín y del copete en la Yamanote que recogí como pude mientras el tío que iba atrás del todo mantenía las puertas abiertas para que no me pillasen porque estaba en el medio…

¡¡ Tío saborío rancio calandrero
que me veías ahí pasándolas chungas con la paellera a la espalda
y no te dignaste a ayudarme ni un poco asín!!!!!
:otiaya:

En Ikebukuro esperaban ya el maese hacedor Txiki y sus tres fieles pinches: la Nere, el Guille y la Gami. Ya estamos todos, ya podéis decir lo que estáis pensando, venga va, desahogaros que sino no se ven las fotos a gusto:

¡¡¡¡ un manchego,
una gaditana,
un lorquiano
y un zalluco !!!!

enseñando a hacer paella valenciana…

¡¡¡¡ tócate los tamangueños !!!!

Bien. Ya pasooo ya pasooo.

Ala, ya estamos frescos. Pasemos a la puerta del lugar donde veremos que, por una vez, parece que la de Shiodome ha hecho algo correcto:

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Una vez dentro, lo primero fue presentar en condiciones los aperitivos pensados para ser deglutidos después de echar el arroz y el agua a las paellas. El Txiki trajo chorizaco e hizo pan del de hacer la trompetilla al panadero de enfrente y el Guille y la Nere se cascaron unas empanadillas de esas de comerse una y no poder parar hasta el mokuyobi que viene:

Después nos aseguramos que cada mesa tenía todos los ingredientes puestos en condiciones, hecho que constató uno de los dos del Nerelorco.com con una instantánea hecha en el momento instantáneo justo:

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Y ya empezamos con el lío arrocero. Txiki-sensei se encargó de explicar lo que íbamos a hacer a partir de entonces, y también contó amenas, entrañables a la par que próximas y cercanas historias suyas como el origen de la paella o los ingredientes que se suelen usar en España (incluyendo conejico para horreur y terreur de los aprendices allí presentes). Yo trataba de traducir como podía ayudándome de una chuleta que me curré dos semanas antes que hicimos un ensayo general enseñándole a Chiaki lo mismo (y menos mal!).

Me puse nervioso… los cinco primeros minutos, después yo creo que todo el mundo se descojonaba sobretodo cuando intentaba decir alguna palabra y como no me salía pues me ponía a explicarla. Por ejemplo, yo decía «la cosa esa blanca que sale cuando lavas el arroz y que vale para enderezar las corbatas» y todos contestaban «el almidón!!!».

Planeado, dicho y hecho el trecho: mientras el arroz se iba cocinando, empezamos a zampar lo que los senseis hispanos habían tenido a bien traer y he de decir que la bota de vino, la misma que llevé al Fuji y al Koyasan, allá donde va, triunfa (a mi ni puto caso, eso sí)

Llegados este punto, sé de buena tinta («de buena tinta» no te lo pierdas!! #cancamusaFlavour), que estáis todos deseosos de ver las tres pedazo de paellas que allí se cocinaron. Pues os vais a quedar con más ganas que ni sé porque entre pitos y flautas, cuando me dio por ponerme a sacar fotos allí no quedaba ná:

La del Txiki fue una inmensa idea, el rato que pasamos fue genial, la gente respondió mejor que bien y encima nos fuimos para casa con la tripa tonta y la risa llena. Txiki decía que se conformaba con que alguno de los que fueron al curso les diese por intentar hacer la paella en casa, ayer me contó que ya sabe de una que compró paellera y les cocinó una a sus padres que quedaron encantados. Si esto no es gustico del bueno, a ver que lo es.

Por mi parte diré que ya estoy esperando a la siguiente. Paella, pintxos, tortilla de patatas… importa bien poco en que pisto nos metamos mientras se haga entre Txikis, Guilles y Neres.

Si señor.

Ah! que aquí lo contó el Guille, y aquí el Txiki-sensei, no olvidarse de mirar, que por allí salgo más!! :D

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:ungusto:

El lunes, votaciones

Dejamos hasta el fin de semana para que nos mandéis esa pedazo de fotos ikucamisetiles con la que os podéis llevar un Totoro de por lo menos cuarenta kilos.

Lo que haremos será crear una encuesta de esas online en la que todos podréis votar las que más os gusten y entre las tres finalistas decidiremos Beatriz y yo la más salada (y visto lo visto, creo que lo tendremos chungo, porque hay algunas muy chulas!).

Ahí van las últimas:

Aquí de que va este pisto
Las primes
Las segun
Las tercers

:ungusto:

Este viernes cerramos plazo!

Que puedes decir todo parco ahí: ba, a mi que más me da un muñeco de peluchaco, déjame en paz ya…

¡Pues muy mal, copón!
:otiaya: :copon:

¿Te vas a perder la oportunidad de llevarte el único muñeco que está siempre Tó Toro y encima le ríen las gracias?

¿vas a ser tan gañán que no te vas a poder ni sacar una foto así en lo que vas?
¡deja de ser un sosongo calandracas y siente que tienes gracia por una vez en tu vida!
¡mándanos una fotica, hombre!

Con la ikuorigami…
¡gustico cósmico!
:gustico:

El lío moreno

Me dice un día el Chiqui:

yeha, que voy a alquilar un garito en Ikebukuro con cocinas y voy a dar un curso de cómo preparar paella, que vive Dios si te animas

Después de entender que lo primero era el equivalente albaceteño al «buenos días» humano, me pienso el resto de la frase… exactamente medio segundo para contestar que me tiro de cabeza al lío moreno sin dudarlo ni un poco asín, y que me vaya diciendo para que puedo valer yo.

He de reconocer que de catorce cosas que me dice el Chiqui me creo tres y sospecho de dos, pero luego es que resulta que me envía un cartel ya hecho y toda la pesca, ojo Tosca que la cosa va en serio, vete preparando delantal:

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Dicho y hecho, se me ha asignado la noble tarea de traducir oriundo y noble albaceteño a japonés de chica de Shibuya con mi acento vasco de Arguiñano deslavao. Se me ha prometido un platico de arroz con su correspondiente pata de pollo… veremos si se cumple, lo que si que es seguro es que pasaré una gran tarde tolEdana entre grandes amigos tratando de hacer algo que me parece muy chulo. Quien sabe, lo mismo sienta precedentes y acabo de dar el primer paso del ambicioso paseo de dejar las teclas (sea por pinche o por actor, mecagüen!!)

A sus pies, Chiqui Sensei
:cocinicas:

La petición

Unos diez meses ya aquí, en la empresa actual. Lo cierto es que de haber empezado en este garito cuando llegué a Tokyo las cosas habrían sido bien distintas, pero eso es otro cantar y pa que va a andar uno con conjeturas a estas alturas.

He ganado mucho en estabilidad aunque también hay cosas malas: todavía me escuece eso de no poder ir a Karate tres veces a la semana como antes… ¡seguiremos revolviendo el asunto!

Total, casi un año delante del mismo ordenador rascando teclas. Sin tirarme el moco, he de decir que se me da bien, no me cuesta aprender cosas nuevas y prácticamente me meto en cualquier pisto sin demasiado problema. A pesar de todo, sigo pensando que no es el trabajo que quiero estar haciendo de aquí a 10 años.

Pero no me quejo porque he dado con una empresa que me gusta, donde se hacen las cosas con cabeza, no se cobra mal y lo que es años luz más importante: la gente es buena gente (quitando al tontainas del canadiense que es para ponerle de comer en un abrevadero aparte).

Está claro que nos ha unido bastante vivir cienmil terremotos, un tsunami y todo el estrés derivado de Fukushima, los sievereres, las vasijas y la madre que lo parió a todo. Siempre hemos sabido mantener la calma y ayudarnos los unos a los otros como una pequeña falsa familia que suple a la de verdad que está lejos en la mayoría de los casos. La empresa puso mucho de su parte con las reuniones diarias y el comité «de desastres» que se encargaba de filtrar y contrastar noticias antes de darnos una visión en condiciones de lo que estaba pasando.

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Últimamente ha habido cambios en los equipos y nos han quitado al tontoalastresycuarto parlapuñaos calandracas. Menudo cambio… ya no se le escucha a él solo en las reuniones semanales, ahora todos contamos un poco lo que estamos haciendo e incluso planeamos cenas entre nosotros al margen del resto de la empresa. Cenas como la del viernes, donde fuimos a un restaurante «deep chinese» de Ikebukuro a comer gusanos.

La noche transcurrió entre risas y cervezas, hasta que todos estábamos ya de una manera, digamos, diferente a como entramos. Allí estábamos descojonándonos de no me acuerdo que cuando de repente se hace el silencio y se me quedan todos mirando fijamente. Después de un par de codazos, empieza a hablar la chica del grupo:

– Estoo, Oskar, que llevamos tiempo queriendo pedirte algo…
– Otia, lo que sea, a ver, a ver
– Que es quee….
– ¡¡¡ Que nos enseñes el pecho !!!
-grita mi jefe

Yo me quedo picueter pensando en si habré entendido justo lo que me ha dicho… esto cuadraría más que se lo pidiesen a ella, ¿no?.

– ¿Que os enseñe el qué lo qué de qué?
– Que es que siempre andamos comentando la pelambrera esa que te asoma cuando llevas camisa y estamos flipaos, que eso hay que verlo

Les miro uno a uno: es cierto que soy el único blancuzco del equipo, el resto son filipinos, japoneses y chinos… les miro los brazos y allí no hay donde ponerse a la sombra, pero coño, ¿tanto doy yo el cante?.

– Que no hombre!!!! muchas cervezas más harían falta para eso!!!!
– Porfa porfa porfa porfa porfa
– Que no, copón!!!

Me voy al baño y al volver como el que no quiere la cosa empiezan otra conversación:

– Pues estábamos pensando en ir a un hanabi, Oskar, ¿te apuntas?
– Si si, claro, por supuesto!
– Pero hay que ir con yukata, ¿tienes yukata?, si no tienes te dejamos uno
– ¡¡¡QUE NO OS VOY A ENSEÑAR LA PECHERACA!!!!!
– jajajajajajaja, ¡¡¡¡soso!!!!

A por el Totorossssss!!

Ahí vamos con las que tenía acumuladas y las que ya han empezado a llegar.

Oye!, oye!, ¿hacemos una cosa?, les voy poniendo títulos y luego cuando se cierre el plazo, votamos entre todos la mejor, decid que si, decid que si!!

:gustico:

¡¡ gustico sideral !!
:ungusto:
¡¡ más más !!

Ikugente

¿Habráse visto que estamos a miércoles y no he dicho ni mú todavía de la competición?,

:otiaya:

ごめぇ~ん buff, pero es que tengo el brazo que no puedo ni rascateclear… resulta que el domingo me tocó un rascayú que daba hostias como melonpanes, no me acertó ninguna pero al pararlas acabé con el brazo derecho para Hokkaido. Roto no está, pero tengo unos moretones que Dios tirita.

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Esta vez no vino nadie a quien dejarle la cámara así que no está grabado, pero os cuento que me eliminó el manatí este en la segunda ronda porque me acabé saliendo dos veces del tatami después de casi seis minutos de agónico combate. Estuve a punto de marcarle como siete veces, pero siempre me quedaba justo justo ahí… en fin, ojos puestos ya en el campeonato nacional que este año se vuelve a hacer en agosto en Yoyogi. A ver si hay suerte y llego entero, que últimamente estoy más azarrapastrao que ni sé entre unas cosas y otras!!

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¡Bueno, al lío!. Yo venía a contar que sigo moviendo hilos para poder hacer la transferencia a la Cruz Roja desde la cuenta del banco de Japón, resulta que después de presentarme en una oficina para que me volviesen a dar acceso al internet banking y firmar treinta papeles, me dicen que tardan dos semanas en habilitar el asunto de nuevo… tiene huevos. Podría ir directamente a un cajero y hacer la transferencia ya, pero yo quería grabar un vídeo para por lo menos daros las gracias por tantos pedidos y que se vea claramente que se hace… ¿me esperáis un poquito más? ya casi lo tengo, de verdad.

Y llevaba esperando a la transfe para poner en marcha el concurso en un post unificado (¡unificado!, ¡no te lo pierdas!, Toscadolfo Bécquer), pero ya no me espero más que a este paso las entradas se me convierten en halls. Os cuento la copla: aprovechando que me volví a Bilbao en la Golden Week, compré un pedazo de Totoro de peluche con la intención de sortearlo entre todas las personas que nos manden foto con alguna ikucamiseta a partir de ahora.

Ojo, que el bicho es grandecico ¿eh?, míralo que lozano:

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:gustico: :gustico: :gustico:

Ha habido gente que ya me ha mandado fotos, ¿podéis, por favor, volvérmelas a enviar a oskar@ikusuki.com?. Iré publicando todas de aquí a un mes, y después se elegirá la más original de entre todas que se llevará al bicho totorero que ya lo tiene Bea en Bilbao preparado para ser enviado donde sea menestereque.

A continuación, algunos ejemplos

(disclaimer: los artistas abajo posantes no entran en el concurso.
Todas las fotos son de Anthony Murax2)

¡¡ Las esperamos !!
:ikugracias: :ikugracias: :ikugracias:

Tío Tosca, tío Tosca…

… tío Toscaaaaaaa
– Dime, preciosica mía, espera que apago la tele
– Cuéntame lo de las fores de Japón eso
– Tu si que eres una florrrr. ¿Pero otra vez?, si ya te lo sabes de pe a pá!
– Pe a pá, jajaja, pe a paaaaaaa, paapooopuuuu
– Tss, callaaaa, que despiertas a Javi que está durmiendo la siesta
– Es más vagoooooo

– Jajaja. Pues mira, este año ha pasado una cosa muy mala allí donde vivo yo, que hubo un terremoto muy gordo y luego un tsunami que …
– ¿Que es un tedemoto?
– Uy, pues es que aquí no hay, pero ¿sabes cuando vas en tren?, pues es como si tu casa estuviese dentro de un tren en marcha, que todo se mueve, a veces muy fuerte, a veces un poco solo… eso es un terremoto ¡da mucho miedo!
– Que mareooooooo
– Y un tsunami es… a ver como te lo explicoooo, pues como cuando te estás bañando que te mueves mucho y se sale el agua de la bañera, ¿a que te ha pasado alguna vez, que te chilla mamá?, pero en vez de tu bañera es el mar lo que se desborda.
– Porque se baña una ballena gorda que tiene cosquillas y se mueve mucho!
– Si, parecido, pero es algo malo porque el agua se sale con mucha fuerza y se lleva todo por delante, han pasado muchas cosas malas, maja, pero muchas muchas, es muy triste.
– Jo
– Así que este año todos mis vecinos de allí están muy preocupados pero ayudándose mucho unos a otros para que todo vuelva a estar como antes. Y como este fin de semana han florecido los cerezos por todos los lugares …
– A mi me gustan las cedezas!! me has traído? me has traído?
– Nooo, que estos cerezos no dan cerezas, pero tienen muchas muchas flores y está todo muy bonito, y aunque todo el mundo está muy triste, han salido también a juntarse con amigos debajo de los árboles y alegrarse un poco.

– ¿Tu también has ido, tío Tosca?
– Si maja, claro, dos veces además, y una llevamos un jamón y nos hicimos bocadillos y todo!!. Fue bonito ver a la gente reírse después de todo aunque fuese por un par de días, y había algunos que cantaban y todos sacábamos muchas fotos a las flores. ¿Sabes que pasa?, que las flores duran muy poquito, casi dos semanas al año, y es como si los corazones de todas las personas se sincronizasen con la naturaleza y todos se olvidan de acordarse de nada, y uno se da cuenta de lo corto y falso que es lo que creemos que tenemos o de lo que ansiamos. Es como si viviésemos mucho más en vez de pensar en como vivir…
– Oskar, deja de decirle cosas raras a la niña, hombre, ¿ya estás con tus movidas? ¿me la quieres volver loca?
– Jaja, si, es verdad, perdón perdón. Bueno, pues eso que aunque se hace todos los años, este ha sido más especial. ¿Has visto las fotos que te he ido enseñando de mientras?

– Si, pero sacas muchas fotos a las chicas chinas
– Que no son chinos, que son japoneses!
– Jajaja, siempre te enfadas, jajajaja
– Eres mas mala que ni sé!!. Es verdad, saqué muchas fotos de chicas pero es que son tan guapaaaas
– Yo también soy guapa
– Hombre claro, tu más que ninguna
– Jijiji

– Y como todos llevamos comida, se nos acercan mucho los cuervos del parque, ¡¡ ya no tienen miedo a la gente !!
– Jo, son mas feooos
– ¿Verdad que si?, a mi me da un poco de miedo
– A mi también
– Pero tu no te preocupes, que aquí no hay tantos ni tan gordos
– Vale, no me preocupo tío Tosca

– Uy!, jeje, eso es una palomicaa. Ah!, jajaja, mira esto te va a gustar, compré un pollo de goma y estuvimos haciendo el tonto con él mucho rato
– Un pollo de goma!!! jijijiji, ¿me lo has traído? ¿me lo has traído? ¿me lo has traído?
– No, se nos perdió por el parque
– Jopé
– Cuando vuelva te traigo uno nuevecito para ti, que además ese estaba todo sucio ya
– ¿De verdad?
– Si, de verdad
– ¿Pero traelo, eh? que la abuela siempre dice que eres un tonto pelao y se te olvidan las cosas
– Oyeeeeee!! que si, te lo traigo, jaja, que mala remala remalaaaaa
– Jijiji

– Yo quiero ir a ver flores contigo tío Tosca y jugar con el pollo
– Pero para eso tienes que ser un poco más grande, ¿eh?, así que come mucho y portate bien
– Yo soy muy buenaaaaaa
– Pues ale, a dormir la siesta tu también con Javi y a soñar con los cerezos
– Y tu a soñar con las chicas
– Pero bueno!!!!
– Jijiji


iHanami

Un hanami en Yoyogi, un pantalón con bolsillos a los lados, a la izquierda la cartera, a la derecha un iPhone nuevito reluciente.

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Un loco que no para quieto subiéndose a los cerezos, arrejuntándose a otros hanamis, haciendo el monochimpancé como sólo él sabe, inspirado, además, por Asahi y sus compinches.

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El tirititero que nos ocupa se pierde por el parque por la noche. Un iPhone que tampoco aparece. Un tío amaneciendo sin saber muy bien donde ni como.

Al día siguiente un chico lo encuentra en el suelo, al iPhone, lo enciende y mira las llamadas perdidas. Hay un montón del Chiqui y alguna de Chiaki, decide llamar a la última por aquello del idioma. Que lo deja en la estación de Harajuku, que lo recojamos allí, que de nada, que de nada.

Un iPhone 4 estrenado tres días antes se pierde en un parque atestado de gente, pero aparece, eso si, pisoteado con el cristal roto. A pesar de la pinta, todo funciona.

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Conclusiones:
– No dejar nunca en la vida de hacer el mono, pero no llevar cosas en los bolsillos de fuera
– Hay gente honrada por el mundo, y en Japón más
– No jugar al Angry Birds sin llevar tiritas hasta que cambien el cristal

PD: Las fotos del hanami ya vienen prontico…

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Kawasaki Kanamara Matsuri

Kawasaki, al igual que Yokohama, es uno de esos sitios que me parecían que estaban super lejos de Tokyo pero que luego estan al lado, tanto, que he ido a los dos en bici desde mi casa. Bibainadas a parte, el caso es que este fin de semana, a parte de estar atento a los cerezos, que les doy una semana como mucho para estar a tope, nos fuimos al Kanamara Matsuri de Kawasaki con el desertor de Albacete, el Guille y la Nere y más gente a cada cual más maja y dicharachera.

Resulta que es un festival dedicado a la fertilidad, que lleva celebrándose desde el periodo Edo con el noble origen de rezar para protegerse de las enfermedades sexuales entre las prostitutas del lugar, después la cosa evolucionó y es normal ver a parejas que van allí a pedir por tener descendencia.

Hay sutiles diferencias con los matsuris a los que estamos acostumbrados asistir, quizás no visibles a ojos no expertos como los nuestros, veamos si sois capaces de encontrar algo que os llame la atención, no es tarea fácil, ya os aviso.

Ya véis… un templo donde los altares que se llevan de procesión son rabos como pinos manchegos, donde se venden dulces con la forma característica de los elementos en cuestión, donde los artistas del lugar aprovechan para mostrar su arte y destreza en el vestir… poesía pura para la vista… poesía pura.

Aquello es una especie de sex-shop al aire libre, pero… ¿sabéis lo mejor de todo?, que da gusto ver que algo tan natural se lleva con tanta naturalidad, pocas caras de verguenza se veían.

La única pega es que no se sacaron tan nobles elementos en procesión por respeto a las víctimas del tsunami. Esto no me queda claro del todo, lo de cancelar eventos por razones éticas… yo creo que sería bastante mejor seguir con lo de siempre y aprovechar este tipo de celebraciones para recaudar dinero de alguna manera para ayudar, en vez de hacer que la gente se pire antes para casa.

En fin, no me quiero mojar mucho que no acabo de tenerlo claro, así que me despido con un monico que se puso allí a hacer moniquerías después de zamparse una naranja.

¡Buen lunes tengan ustedes!

Miel de la de verdad

Corría el año 2010 y el que les rascateclea se disponía a celebrar su cumpleaños en compañía de queridas y amadas amistades, cuando un regalo inesperado nubló con caracter retroactivo a cualquiera de los regalos recibidos desde que se tiene memoria. Básicamente era un bote de miel con tropezones, pero, ay amigos, analicemos el documento gráfico antes de nada, monada:

Prosigamos no sin antes aclarar que el salto que pegué cuando abrí el bote fue porque todavía no era segundo dan de Karate, ahora mismo no habría mostrado ni el más mínimo atisbo de sentimiento ni sorpresa siendo fiel a mi nueva condición de pequeño junco Toscanense que fluye en el viento.

Llegados a este punto, cualquier persona independientemente de su provincia natal, habrá sacado ya dos conclusiones:
1- El espejo tiene tanta mierda adherida ya al propio material reflectante, que haría las delicias de Walter toda una tarde.
2- De La Granja San Francisco esto no es.

Procedamos al desenlace: resulta que la Nere se había ido ese día de excursión al Japón profundo y me trajo este botecico lleno de abejas del tamaño del dedo gordo de mi pie. Como dijo que era para regalo, la señora de la tienda, amablemente, hizo un transvase abejorrense de botes cercanos para potenciar el factor sorpresa del momento apertura boticuero (insisto en lo del segundo dan, esto con el entrenamiento adecuado, ni pestañear).

El asunto es que tu te vas zampando la miel y cuando vayas por la mitad del bote, la rellenas con miel de toda la vida. La mezcla reacciona ahí con los abejorros que le van dando regustillo haciendo, además, que se oscurezca, cuanto más oscura, más sabor. Si ya ves que tienes el día cachondo, te puedes comer los abejorros que por lo visto deben crujir de lo lindo lirindo, ¡proteína en estado puro!.

No se ha dado el caso.

La miel está cojonuda, eso sí.

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¡Gracias Nere y Guille!
:gustico:

Anexo la explicación original recibida por email:

T hago un rasumensillo

A ve… er bote tiene miel normá y abejorrone. Pue tu te va comiendo la miel, cuando te l’akabe, le esha má miel normá. Losabehorro son lo que le va dando ergu’ttiyo a la miel. Según se vaya o’kkuraciendo, mehó sabe.

Si ere un masho de verdá, te pwé komé losabehorro, te lo huro por mi muerto’tó! Eso me diho la vieha que la vendía, asínque… sierra losohillo y pa entro!

:D

Buenos Días Javi Nieves

… y luego suena chan chan charachaaaaan, y normalmente empieza mi ofuro. Vamos, que hay que buscarle mañas al invierno para sobrellevarlo con la cabeza bien alta y el cuerpo bien caliente, y mi baño de las noches no me lo quita nadie. Ya puedo tener cuarenta emails esperando y diecisiete llamadas perdidas, que ese momento es mío. Bueno, mío y de Mar Amate, y de Javi Nieves, y de Jimeno y sus niños y de parejas que a veces no saben que lo son, y a veces nunca lo serán.

Vamos, que si antes aguantaba cinco minutos dentro de la bañera, ahora sólo salgo de allí con los dedos como dátiles cuando acaba el quientetienta. El de ayer salió mal, por cierto, que no le quiere ni ver decía.

No sé si por nostalgia, o por estar hasta los huevos de tanto hablar en inglés y japonés, pero les escucho porque me gusta el buen rollo que tienen, me río mucho con Javi cuando se ríe él de esa manera espontánea tan suya, tan de niño, ojalá la mía se le parezca un poco. Está claro que como a tantos otros, que lo sé yo, la voz de Mar Amate me tiene enamoradísimo, como sea en persona la mitad de simpática que en la radio… Y luego están Jimeno y sus chavales que con sus verdades, que ellos dicen que siempre las dicen, me acaban de remachar la sonrisa y así, entre todos me ponen el pijama cuando poco queda ya que sacarle a la noche más que algún que otro sueño prestado que habrá que devolverle al despertador en nada. Je, y ellos hacen el programa de madrugón, lo que son las cosas.

Total, que el otro día el programa iba de eso de lo que uno no se olvida ni pa Dios desde crío y hubo una chica que decía que se sabía la canción de Candy Candy en japonés de memoria, aún sin tener ni idea de japonés ni de lo que decía. Ahí fue donde salí yo, bueno no salí, me mencionaron, un ratito solo, pero no veáis la ilusión que me hizo cuando el tío Ro me mandó el email…

Ellos no lo saben, pero todas las noches yo les digo eso de «Buenos días Javi, buenos días Mar», antes de irme a dormir.  

おやすみハビ
おやすみマル

Oyasumiiiii Javi y Mar

Soñar con Japón y Crónicas desde Cipango

Es curioso como poco a poco nos vamos conociendo todos. El mundo es como Facebook pero sin ordenador (jodé, menudas comparaciones hago últimamente… que ganas tengo de dejar de rascar teclas y poner un bar!).

Bueno, total, que yo seguía blogs de gente que vivía aquí desde hace tiempo, y no les conocía en persona cuando anunciaron el libro de «Soñar con Japón». Lo cierto es que todavía me falta uno por conocer, pero a los otros cuatro les tengo ya calaos:

– Ale
– Flapy
– Héctor
– David
– Y Javi que es al que no conozco todavía

Pues estos cinco señores vaciaron encima de la mesa el cajón con las mejores fotos que habían sacado hasta ese momento y empezaron a liarla. Me consta que tenían un curioso sistema en el que uno no elegía cuales de sus fotos iban a ser publicadas, sino que eran los demás los que votaban, así salieron las que mejor les parecieron a la mayoría de cada uno, y sacaron el libro que seguro que ya os suena:

Yo conseguí un ejemplar gracias al tito Fla, y bueno yo soy bastante subjetivo a la hora de valorarlo así que sólo susurraré un escueto y tímido:

¡¡Mola del copón!!
:gustico: :copon: :gustico:

En esas estamos, ¿no?, viendo el libro y va y resulta que después un tal Capitán Urias, que es un tío cachazuno más largo que un día sin onigiri cinamayo, se vino para hacer un reportaje de los suyos cuestionándose porqué tamagos Japón resulta un país tan atractivo para los occidentales, y nos hizo entrevistas ahí a unos cuantos. Está mal que yo lo diga, pero quedamos todos bien majicos y salaos ahí cada uno con su copla:

httpvh://www.youtube.com/watch?v=6HcbzQuto3g

El documental se ha estado proyectando en salones relacionados con Japón por toda España, contando en una ocasión con Marc Bernabé que nos presentó uno a uno hasta que llegué yo y no acertó ni una, jajaja.

Ojo que la historia está lejos de acabar. David y el capi se arrejuntaron una tarde digo yo que por internet, y dijeron «coño, pues si al final todo está relacionado, ¿porqué no hacemos algo para dar un DVD de Crónicas desde Cipango junto con el libro?». Y aunque del dicho al hecho hay un trecho, como el capi tiene las patas largas, éste trecho se recorrió rápido. No perderse la promoción destamagante!!

httpvh://www.youtube.com/watch?v=5_MqFyMRGzw

Pues ahora va ikusuki y mete el hocico en todo el jaleo éste que me tienen montao, y hemos decidido que molaría que los que compren alguna ikucamiseta y les interese el pack libro+DVD, tengan alguna ventajica…

¡¡ Pues ala, 1 euro menos si vas de nuestra parte !!
:vainas: :vainas: :vainas:

La cosa funciona así: si os interesa el pack y tenéis ikucamiseta, pinchando en el banner y haciendo el pedido a través del formulario Ikusuki Flavour os costará el asunto un eurico menos. Vamos que antes de mandar libro ni DVD ni nada, miraremos bien si os tenemos en la base de datos como ikuclientes, y si es el caso, entonces si!!! y si no es el caso entonces no!!!!

Es más, nos hemos emocionao del tó y tanto para los que son ikuclientes como para los que no, las cinco siguientes camisetas que se pidan, sean cual sean, además de poder aprovecharse del descuento en el pack libro + DVD si quieren…

¡¡ Se llevan un fuurin de regalo !!
¡Por aquí se pide el asunto!

Quedan
5
4
3

2 fuurins

:gustico: del bueno mode

Otra Navidad

El año que más mentira me parece que sea Navidad, quizás porque no se parece en nada a ninguna de las anteriores. Para bien y para mal.

Para bien porque no estoy solo, creo que casi no lo he estado desde que llegué aún sintiéndome así muchas veces porque poco tardaron en adoptarme. Y últimamente no me siento así casi nunca, a pesar del frío.

Para mal porque mi familia está lejos y sólo conozco a mi sobrina de dos años por pixeles que a veces vienen en colores a enseñarme a quien se parece, y otras en forma de letras que su padre junta para contarme cosas de ella que me suenan a cuento, a fábula que odio no estar viviendo.

Para bien porque aquí la vida no se para, y el día de Navidad tengo el examen de segundo dan de Karate con Hirokazu Kanazawa lo que hará que si apruebo, sea, como poco, el día de Navidad más especial y original de mi vida.

Para mal porque nochebuena no se sentirá como tal, ni yo aquí, ni mi familia allí. Y ya van tres.

Para bien porque tengo la agenda llena de noches a compartir con gente de aquí a año nuevo, todas las noches con personas distintas, todos amigos de los de llamar amigo.

Para mal porque no hay paga extra, ni chocolate con churros, ni turrón de Suchard.

Para bien porque tengo con quien comerme las uvas una a una, mano a mano hasta doce, beso a beso hasta mil.

Para mal porque no podré quitárselas a Javi mientras se las come él y me perderé sus carcajadas.

Para bien porque estoy feliz, porque quiero a los míos más que nunca a pesar de la distancia y ya hay planes para volver a verles, porque me salen los sueños y la mayoría de las veces siento que estoy jugando a vivir meciéndome por los meses, riéndome con cada hora.

Para mal porque tardaré un poco más en conocer a Beñat y me pasaré otro año sin volver a ver tantas caras que querría ver, tantas… que sería de mal gusto nombrar sólo algunas.

Para bien porque yo venía a escribir sólo un párrafo para enseñar un vídeo que grabé sobre un espectáculo de luces y música que tienen aquí montado, y me ha salido todo esto que ya el vídeo da igual.

Para mejor porque no se me ocurren más para males.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=Wnw4yEuvQCc

Un domingo de Kendo

DSC_1939.jpg

Me gusta ver que hacen otros que están en situaciones parecidas a mí, curiosear a que se dedican cuando no están currelando… lo que les gusta o deja de gustar, los sitios a donde van… Así saco mis conclusiones, por ejemplo podría decir que la mayoría de los que estamos aquí somos aficionados a la fotografía y más o menos todos tenemos una cámara que no es de las chiquiticas y nos gusta salir por ahí a sacarle los colores saturados a los Tokyos. Cuando digo los que estamos aquí no me refiero a todos los extranjeros del mundo, sino a los que me pillan cerca: amigos y conocidos, del resto ni idea.

El caso es que me ha dado por pensar que resulta curioso que estando donde estamos, sólo un ínfimo porcentaje de los que me rodean se interesan o hacen algo relacionado con la cultura de este país más allá de conocer todos los bares que se pueda (noble y nunca bien ponderado arte, por cierto). Quitando a los tres o cuatro extranjeros que van conmigo a Karate, está David que practica Taiko y toca la flauta Shinobue más bien que bien hasta donde yo he podido escuchar, después estaba el americano de mi anterior empresa que hacía Judo en el famoso Kodokan de Tokyo y Jorge con el que me juntaba yo para ir al Yosakoi. Hasta donde puedo recordar ahora mismo, no hay más que rascar.

Esto no es bueno ni malo, que allá cuidaos cada uno con su vida, ojo no nos equivoquemos que a mí me da igual lo que haga cada uno o deje de hacer. Es más, seguramente si nos ponemos en el caso contrario, no creo yo que todos los japoneses que fuesen a Bilbao se pusiesen a aprender el aurresku, esto va más dentro de los intereses, aficiones o ganas que tenga cada uno de hacer cosas nuevas (aunque mi profesora japonesa iba al Euskaltegi a aprender Euskera con dos tamagos).

Total, que me enrollo, hay que ver lo chapas que me vuelvo con los años… a lo que voy es que es cierto que cuesta acceder de alguna manera a estos mundos, que hay barreras que superar empezando por el idioma y acabando por la vergüenza o miedo que le dé a cada uno ponerse a hacer algo nuevo codo propio con codo ajeno. Así que me alegré muchísimo cuando Guille dijo que se había apuntado a Kendo, de alguna manera sabía que iba a tener oportunidades para ver un poco más en profundidad cómo se practica en Tokyo una de las actividades japonesas más tradicionales.

Y aunque siempre iba dejando lo de ir a verle, que mejor que su examen de cinturón negro para aprovechar y tratar siquiera de intuir de que va eso de las armaduras y las espadas de bambú.

Veo normas de cortesía, saludos, rituales antes, durante y después de cada combate. Mucho y nada que ver con Karate. Escucho gritos, algunos fingidos y otros tan de verdad que parecen multiplicar la dureza de la espada de madera empequeñeciendo al adversario, a los jueces, al mundo.

Me veo dentro de una película con Guillermo de protagonista, único extranjero, aire humilde pero valiente, nervioso a ratos, semblante amable desde el minuto uno en que le conocí, el día que le vea enfadado temblaré porque se acabará el mundo o se caerá la luna.

Por el número adivinamos que le toca salir, pero no sabemos muy bien quien es… Nerea mira los pies porque dice que se los conoce y cuando le identifica a ese es al que seguimos. Yo no las tengo todas conmigo, pero en cuanto suelta su primer grito, se me quitan las dudas. Que fácil parece y todo lo que habrá tenido que sufrir para estar donde está, rodeado de los que está, siendo quien es.

Con dos cojones, y hay tristes que dirán que es suerte.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=h_DvsvP0160

Acaban los dos combates y yo no sé si habrá aprobado o no, pero me ha encantado. Le he visto ágil, fuerte, asentado… parecía saber lo que se hacía y aunque se ha llevado más de un golpe, también ha repartido lo suyo. No le haremos enfadar cuando lleve paraguas.

Viene un rato, poco, nos dice que lo ha hecho bien, que está contento, que esa parte la ha pasado, pero que le quedan katas. En mi mente de karateka visualizo a alguien en el medio atrayendo todas las miradas hacia una serie de movimientos aprendidos y repetidos, supongo que con una espada. Pero no, los katas de Kendo son por parejas, uno ataca, el otro defiende y contraataca, como lo nuestro de kumite, quizás puntuando lo mismo: técnica, sensación final…

Vuelve a salir y casi no me da tiempo a grabarle, la cámara hace rato que dice que no puede más pero consigo exprimirle un par de minutos a la batería. Esta vez tengo claro quien es, porque sin nada cubriéndole la cabeza anda que no destaca.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=Z0NcTIvW4sU

Ha aprobado, eso nos parecía a todos, pero está bien saberlo oficialmente porque ninguno de los que estábamos allí entendíamos mucho. Toca celebrarlo y ver las fotos y los vídeos con calma, y felicitarle muchas veces para que siga motivado, no lo deje nunca y me siga invitando a verle. Las cervezas aparecerán solas en la mesa, como siempre pasa con este hombre.

¡Enhorabuena de nuevo, campeón!

Marcho, que tengo competi

Menuda semana llevo… desde que he empezado en la oficina no estoy en casa nada más que un ratico a las noches, lo justo para meterme al sobre, y es que como salgo un poco tarde, ando cuadrando mi vida para seguir haciendo lo mismo que hacía antes. Por ahora va la cosa bien, no me quejo ni un poco así, que de amargaos está el mundo a rebosar.

Total, que este fin de semana viene pardo: mañana competición de Karate, el campeonato de Otoño de la ciudad de Ota. Ya iba tocando, hace un huevo que no compito y tengo muchas ganas!. Si en la última salí contento porque me veía más ágil quizás por Capoeira, ésta vez ¿se verá algo distinto por el Parkour?, jaja, si veo que el tío se pone farruco echo a correr gradas arriba!

Encima, estreno Karategi, que los colegas de Tokyo pusieron bote y me compraron el más rechulo que había… ganar no se si ganaré algo, pero voy hecho un San Luis!!

Dicen que se vienen a verme, si a alguno más le apetece y no tiene nada que hacer mañana por Tokyo, que sepáis que se llega en un titá desde la estación de Heiwajima, que queda allá por Shinagawa. El sitio es el «Oomori Sport Center», vamos, un polideportivo de los de toda la vida, ahí va un mapica:


Ver mapa en gordo

Yo tengo que estar desde las nueve de la mañana, pero al principio son las categorías infantiles, y antes de las doce no salgo nunca… eso si, para las cinco de la tarde estarán todas las hostias dadas ya.

¡Deseadme suerte!

En otro orden de cosas (jaja, toma ya frase del telediario, Toscano Prats!), este fin de semana es la Nihon Jaia en Bilbao, un evento donde se han liado la manta a la cabeza organizando un huevo de actividades relacionadas con Japan sin pan que tiene una pinta del copón.

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Pues mira por donde que aunque me lo perdí el año pasado, este me las he ingeniado para aparecer de un par de formas. La primera es por videoconferencia mañana desde la 13:30 hasta las 14:30. Si no me han partido la cara en la competición y todavía puedo hablar, allí apareceré encantado!! seguramente estaré en pijama de cintura para abajo para seguir en plan telediario, pero como me han dicho que participa el Capi, me pondré guapetón para la cámara.

Y la otra está relacionada también con este largo señor, que se vino hace ya milenios a los Tokyos y nos estuvo haciendo preguntas para un proyecto llamado «Crónicas desde Cipango«, pues bien, ya está finiquitado, ya se estrenó en Barcelona, y mañana también lo echan en la Nihon Jaia en Bilbao a las 18:30. ¡Ya nos diréis si os ha gustao!

httpvh://www.youtube.com/watch?v=GOdlSrEwDzI

Y el domingo Parkour en Yokohama… ¿ya pararemos quietos?… no se yo…

Halloween 2010

Creo que el sábado pasado fue la primera vez en mi vida que celebré yo el Halloween este, y mira que por aquí tiene bastante fama que una semana antes ya está todo lleno de calabazacas sonrisudas y fantasmicos. Pero Alain, que se las sabe todas, ya empezó a remover el asunto un mes antes: que hay que espabilar, que hay que buscar un disfraz guapo, que cuanto antes mejor, que se alquila un bar y nos cascamos una fiesta en donde la Buya dice Shi…

El caso es que venía un tifón a Tokyo que tenía a todo el mundo acojonao, pero ná, eso era txirimiri de entrehoras de los nuestros, aunque yo para ahorrarme subir unas escaleras salté una valla en Harajuku y me pegué una ostia como un nikuman con el paraguas. Pero en fin, eso es otra historia a lo Steve Urkel que no ha lugar ahora mismo. A lo que íbamos: que nos juntamos en casa de Sara para disfrazarnos de vampiricos, y ojo que teníamos un kit acojonante: lentillas de colores y colmillos que se hacen a medida, como la protección de los piños de Karate, que les echas agua caliente.

Yo no me había puesto una lentilla en mi vida, menuda llorera… tardé un cuarto de hora en ponerme una y dejé pasar un rato hasta la otra…

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¡¡Anda que no molaron las lentillas!!
:gustico:

Después tiramos pa’l Hachiko, o Jashiiiiii como dice el Pretty Womon, donde habíamos quedado con el resto de gente…

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httpvh://www.youtube.com/watch?v=wh113heQhlA

Y ya para la fiestica donde teníamos barra libre por tres horas o algo así, yo me acuerdo de estar haciendo el chorralaire todo el rato ahí con la colmillada, que bien me lo pasé, madre mía, fue bonito ser un no-muerto-si-borracho!!!

Y luego pues al Camelotto que si ibas disfrazado entrabas gratis, yo ahí aguanté poco, a mitad de la noche no podía con mi alma ya. Digo yo que entre volver a madrugar para ir a la oficina y la clase de Karate de esa mañana me pasaron factura, bueno, eso y que estoy viejuno ya!!! agüelooooo, eso si, el momento entrar en el taxi vestido de vampiro con los ojos rojos y decirle todo serio la dirección, o el camino andando a casa envuelto en la capa porque hacía biruji no tiene precio, lo que daría por verme ahora mismo desde arriba!! jajaja

¡En plan hermandad!
:gambiters:



Un domingo de Parkour

Fresquete, pelete, biruji al mediodía de un domingo gris. Los tres mosqueteros y la reina del lugar, que también se ha animado, esperan en el punto señalado. Se ve a chavalería estirando, ¿nos acercamos?, ¿nos dejarán ir con ellos?, para cuando el Lorco y yo nos lo tenemos ya medio decidido, el Chiqui ya está parlamentando con ellos, no se sabe muy bien si les está engatusando dándoles tabaco o es que han sucumbido a sus dotes sociales amigueras, no es la primera vez del día que le vemos con nuevas amistades hechas esa mañana. Mucho que aprender de Albacete todavía, mucho.

Un profesor con pintas de estar pasándoselo igual que mi nevera de casa toma el timón: estiramientos, un poco de trote para acá y para allá, ejercicios de calentamiento… todo sin reírse ni una sola vez, porque ya lo hizo allá por el 72 cuando le salió aquella llaga y ya no puede quitársela de la cabeza que todavía tiene pesadillas con el Oraldine.

El resto: chavalería del instituto, la mayoría flacos como ellos solos que lo mismo te saltan una barandilla que te dan una voltereta para atrás. Un par de extranjeros más con los que poco tardamos en llevarnos bien por la cosa del envoltorio, y gente medio loca pero sana. Majísima, si quitamos al amargado que hace de profe, ¿quién habrá puesto a este tío aquí?. Ahora que el percal lo calamos pronto: hacemos lo que nos cuenta el caraflautas, y después nos adosamos a uno que sepa y que tenga más gracia y le damos la chapa hasta que nos explique las cosas. El método, que bautizaré como «tenemos el culo pelao de amargaos» funciona, y ya nos ponemos a hacer historias por nuestra cuenta a costa de los que saben y no les sale una úlcera por reírse.

Cambiamos de sitio un par de veces y acabamos en unas barandillas, la peña se sube y anda por encima de ellas, salta de unas a otras, van corriendo contra un muro, lo pisan y dan la voltereta para atrás como quien se rasca el ombligo. Hasta hubo uno que fue capaz de subir una pared de más de dos metros corriendo desde abajo.

¿Nosotros? pues no nos cortamos un pelo tampoco y algo ya hicimos también. ¿Las agujetas?, las peores de mi vida.

Pero ¿y lo bien que nos lo pasamos? ¿eso no cuenta, o qué?, yo no sé mis dos escuderos y la doncella, pero deseando estoy volver!

httpvh://www.youtube.com/watch?v=Nxi5CWeqKz4

:gustico:

PD: Que ganas tenía de estar en una oficina normal, con mi horario normal, compañeros no inanimados, vida social… buff, ya os contaré, ya…

Marimo

El otro día me trajeron un omiyage de Hokkaido. Omiyage, pa’l que no lo sepa, significa regalico que aquí es bastante típico comprar algo si vas a algún lado y regalarlo a los amigos. La que se hace siempre es comprar algo de comer y llevarlo a la oficina, lo que no deja de ser curioso porque por ejemplo los días de cumpleaños la peña no suele llevar nada. Bueno, esto lo digo yo que sólo he estado en una oficina en Japón, supongo que cada una será un mundo.

Total, que me lío y pierdo tres followers por párrafo y luego oye, como que meo desganao o algo.

El caso es que una amiga más maja que los yenes con agujero me regaló un envase de esos que tienen como papel albal ahí por fuera a lo termoaislante, y yo voy y lo abro y resulta que allí había un botecico con agua y dos bolondrios verdes medio flotando medio no…

Y me vino hasta con manual de instrucciones a lo Gizmo:

1- La temperatura del agua debe estar siempre por debajo de los 30 grados
2- Hay que cambiar el agua cada diez días
3- No se debe dejar que le de el sol de pleno
4- No meter en acuarios con peces y evitar que el agua contenga aceite o jabón

Yo por si acaso lo sigo a rajatabla no vaya a ser que se convierta aquello en un Critter y me arranque la pilila a dentellazos. Hablando del tema… ¿os acordáis de la mascota paquetuda? pues resulta que es un Marimo también!!

Menudo regalo original más bonico. Yo de vez en cuando las muevo un poco a ver si hacen algo, pero ná… y crecer yo diría que medio radián o así ya han crecido, cualquier día se me echan una novieta marima y me dejan aquí sólo, que la casa se me caerá encima. Hay que ver, toda la vida sacrificándome por ellos… pero claro, ley de vida, esto es así, que le vamos a hacer…

¡¡ En plan hermandad !!

 

Rezos en el Shojoshin-in

La mañana no se pudo esperar y le dio un golpe de estado a la noche interrumpiendo sueños de nivel uno. Busco la cámara de vídeo a modo de tótem y pasillo de madera y papel mediantes, llegamos a un altar donde dos monjes ya están cantando en sánscrito o algo. Extremeño seguro que no era.

Nosotros no entendíamos muy bien que estaba pasando, pero no perdíamos detalle por si acaso aquello no se volvía a vivir.

Curioso cuanto menos.

httpvh://www.youtube.com/watch?v=ITN1moinQz4

Después tocó el desayuno con los amigos comentando la jugada… decían que me viniese a vivir de monje aquí hasta que aprendiese a volar como ellos. Y es que dicen que de noche, cuando todos duermen, ellos siguen haciendo sus cosas pero sin pisar el suelo. Será por no armar ruido, digo yo. O será un sueño de nivel 2. Vete a saber.

Por si alguien se anima:
Templo Shojoshin-in, a una hora de Osaka. 9.600 yenes por persona con cena y desayuno vegetarianos y rezos a las seis de la mañana para todo el que quiera asistir. Uno de los monjes, al menos, habla inglés perfectamente y no aceptan tarjetas de crédito. Ah! y hay wifi, no se si será santa, pero es wifi.
Teléfono: 0736-56-2006

 

Koyasan

Koyasan

Aquí, al igual que allí, hay planes de esos de «hay que hacerlos alguna vez». Yo lo compararía con la bajada del Sella, el camino de Santiago o la ruta del Cares. Son esos planes que hay que organizar con un poco más de cuidado cuadrándolos con algún fin de semana largo o días de vacaciones. Yo de los tres anteriores he hecho dos, me queda el camino de Santiago que lo haré fijo, hombreeeee que lo hago.

Bueno total, que aquí también los tenemos, y si subir al Fuji, más bien bajarlo, fue uno de los desafíos morales más grandes, la ruta del Koyasan nos dejó las piernas para Tudela. Pero ¡había que hacerlo alguna vez!

Era el cumpleaños de una amiga, que visto que el año pasado se subió también al Fuji, parece que le ha entrado la genial manía de celebrarlos lo más lejos de Tokyo posible. Y como le tenía echado el ojo al Koyasan, pues nos lo propuso y nos apuntamos sin dudarlo. El plan era coger un autobus nocturno cerca de la estación de Tokyo que nos iba a dejar en Osaka por la mañana. Yo creía que no iba a dormir nada, pero es que estos buses están preparados flipantemente para que vayas sobao todo el viaje: los asientos se reclinan muchísimo, tienen una especie de almohada pequeñica, una manta, y, ojo al asunto, tienen unas capuchas que te las bajas ahí y quedas aislado como si fueses en una silla de ruedas de bebé!!! De precio estamos hablando sobre unos 7000 yenes la ida y 5000 la vuelta, supongo que la diferencia es porque los viernes hay más demanda que los domingos que te presentas en los Tokyos el lunes por la mañana que hay que currelar.

El tinglao es que apagan las luces del todo y sólo paran un par de veces en áreas de servicio, aunque el bus tenía baño estilo al de los aviones que cuando le das al botón aquello parece que se va a formar un flashforward. Total, que nos quedamos dormidicos y una vez en Osaka tiramos para la estación Kudoyama, desde la que se empieza a andar hasta el templo Jison-Jin, que es donde el monje salao sin flequillo nos contó la verdadera historia, o no, del perro Hachikero en comparación con el Gonchan suyo.

Y desde ahí uno empieza a andar subiendo y bajando montañas por un camino marcado por 180 hitos de piedra hasta que se llega a Daimon después de 23.5 kilómetros. Es un camino muy bonito por el monte, pero muy cansado porque siempre estás o subiendo o bajando, rara vez es llano y eso es un rompepiernas importante. En una de esas que bajas del monte, paramos a comer en un restaurante donde hicimos acopio de ingeribles y bebiles, y después de un rato descansando, tiramos para el último monte. Esto fue un poco deja vu, porque íbamos a dormir en un templo y la cena la daban a las cinco y media, así que íbamos otra vez contrarreloj como cuando la subida al Fuji.

 

Peeeeero llegamos al templo sobre las seis de la tarde, y después de llevarnos a las habitaciones, nos acompañaron a la sala donde se cenaba, y pedazo de cena!!! todo ahí super sano y bonico:

Aunque lo mejor sin duda fue la sala que era espectacular con sus tatamis, anda que no dio juego ni ná… ojo a las fotos de Kirai:

Dentro del templo al final es como estar en un ryokan con su ofuro y todo, no sabes que es un templo hasta que no sales a la calle o si pasa un monje de vez en cuando con su calvica… pero hay que reconocer que el sitio era muy bonito.

Y luego al día siguiente tocaban rezos mañaneros, a las seis menos diez el monje gongero le daba palos a un gong ahí formando escandalera por todo el templo, y a las seis un par de monjes rezaban ahí durante algo así como media hora…

Después desayunaco del mismo pelo que la cena y ya nos fuimos a ver el cementerio. Es que ojo, que el intringulis de todo esto es que es la sede central de la secta Budista Shingon, que la fundó un señor que resulta que también inventó el hiragana y toda la pesca. El caso es que el lugar se ha declarado patrimonio de la humanidad, y es que no me extraña, es un sitio precioso, primero por que hay algo así como medio millón de tumbas estimadas en el medio de un bosque, y segundo porque el complejo de templos es flipante. Así que los adeptos de la secta esta hacen el peregrinaje que hicimos nosotros hasta llegar al cementerio, aunque a nosotros ni nos iba ni nos venía el asunto, que lo hicimos por la experiencia. Yo, cómo no, me perdí por ahí sacando fotos en el cementerio y me costó un rato largo volver a encontrarlos porque no había cobertura en el móvil… hombre miedico no dio porque había mucha gente, pero de noche ya habría echado unos sprints, ya!

Luego buscamos un sitio para comer y con la panza llena, nos dedicamos a visitar los templos cercanos. Sin llegar a ser un Nikko o un Kamakura, el lugar no desmerece en absoluto:

Y luego ya aprovechando que había tiempo antes del bus, pues nos acercamos a Osaka a dar una vueltica sin resaca:

En Osaka resulta que no estaba la gente gritando a lo loco por la calle, ni eran tan abiertos que nos venían a dar abrazos como dice la peña, pero hay que reconocer que la vidilla es de otra manera. Para empezar, por la zona por la que cenamos, los restaurantes están a la misma altura que la calle, y eso mola… no como Tokyo que para todo hay que salir de un ascensor.

En fin, otro pedazo de fin de semana a recordar de por vida: bus capuchino, caminata de morirse, dormimiento templil, cementeriaco, templerismo y de propina un paseo por Osaka…

….ah….

:gustico:

 

El Hachiko ese

El fin de semana nos fuimos a hacer una ruta de peregrinaje para celebrar el cumpleaños de una amiga. Original si que fue la cosa, porque nos pillamos un bus y aparecimos en Osaka donde después de un par de trenes, nos liamos a andar más de veinte kilómetros entre montañas hasta llegar a un complejo de templos precioso. Esto ya irá con calma, ya…

Total, que la ruta empezaba en un templo, y allí había un monje muy majete que nos empezó a contar historias del lugar. Resulta que tenían una estatua de un perro, y nos empezó a hablar de él. Por lo visto, el perro éste acompañaba a los peregrinos veintipico kilómetros montaña arriba enseñándoles el camino y cuando llegaban a su destino, se volvía para atrás él sólo. No me cosqué de mucho más y aunque nos dijo el nombre, «Gonchan», no he sido capaz de encontrar la historia para contarla aquí en condiciones, seguramente el nombre lo pillé mal porque decía que había ido hasta la NHK a grabar y a interesarse por ello y tal.

Actualización: ya he encontrado la historia, efectivamente es como dijo el monje, sólo que nadie sabe muy bien de donde salió el perro, y que el dueño del templo en aquel entonces no quería saber nada de él. Pero con el paso del tiempo como vio que era de utilidad para los peregrinos que lo agradecían, pues le acabó pillando cariño y lo adoptó. Me acabo de dar cuenta de que Héctor también ha contado su versión en Kirai, jajaja, mola!

Lo gracioso del asunto fue que empezó a poner a parir «al Hachiko ese tan famoso que tiene películas» . Decía que la gente en realidad estaba hasta los huevos de que estuviese todo el día en Shibuya, porque dejaba los alrededores de la estación llenos de premios perrunos, que aquello olía muy mal, y que había gente que intentaba echar al perro de allí porque no había cristiano, budista ni shintoista converso que aguantase el tinglao que tenía montao. El señor era muy majo, y sin saber si fue verdad lo que hizo uno u otro can, estuvo graciosísimo que nos contase la historia del «suyo» en plan rivalidad comparándolo con el perro aquél tan famoso de los Tokyos que no tenía tanto mérito porque casi ni kilómetros se hacía, que el suyo si que era un héroe y que por lo menos sabía donde ir a hacer sus cosas sin molestar a nadie, «¡que a Shibuya no había quien se acercase!»